Y después, ella.

Tomarla de la mano fue un acto tan natural, tan orgánico, que él mismo se sorprendió cuando la notó entre las suyas. Era como si su cuerpo no quisiera dejarla ir, como si, de un modo inconsciente, su sincronía natural, sus miradas cruzadas, el reto constante de su conversación hubiera Leer más…

Atreverse

Algunas veces dejaba caer la mano a su lado, como si buscase ser recogida por la suya en un gesto de cariño reservado a aquellos que se dan sin miedo el uno al otro. Él la observaba de reojo, sin atreverse. Esa era su historia, así podría titularse: “sin atreverse”, Leer más…

Septiembre

Como cada veinte de septiembre, saco el álbum de la estantería en la que descansa y lo deposito sobre la mesa. Volteo las páginas buscándola y allí está. Es una foto pequeña, algo decolorada por el tiempo, por ese tiempo que amarillea las fotos y los recuerdos. Con un carraspeo Leer más…

Roberto

El eco le dio la única bienvenida al entrar en casa. Se detuvo unos instantes en la entrada, mientras su vista se acostumbraba a la penumbra fría y cortante del lugar. En sus dos maletas traía toda su vida y los recuerdos que le quedaron de ella, los que le Leer más…

Jesús

Sin ningún motivo el mar se arrojaba contra las rocas que habitaban bajo el acantilado intentando arrastrarlas. Jesús observaba aquel decorado intentando encajar cada una de ellas en el lugar del que se habría desprendido, quién sabe cuánto tiempo atrás, arrancada de su pedestal por la fuerza del agua, por Leer más…

Puñales

Si se hubiese girado en aquel preciso instante quizá toda la historia habría sido distinta. Quizá habría visto las lágrimas suicidas en sus ojos, los puños crispados por el dolor, el roto lamento de un rostro que se hundía en el abandono. Quizá una mirada atrás, superando el orgullo, habría Leer más…

Ramón

“La vida no da tregua” pensaba Ramón cada mañana al descargar los enormes fardos que llevaba hasta la lavandería, procedentes del hospital. Sábanas sucias, batas, pijamas, lienzos todos en los que enfermos y médicos dejaban cada día su impronta, su sudor, su sangre. Cada uno de aquellos enormes sacos era Leer más…

Flora

El día que Flora Ocaña conoció a Montserrat Beirut fue el primero de una larga serie de días insoportablemente calurosos de aquel verano del año dieciséis. Los termómetros digitales que poblaban las esquinas de algunas calles insultaban con cifras absurdas a los pocos valientes que transitaban las callejas de Toledo Leer más…