Flora

El día que Flora Ocaña conoció a Montserrat Beirut fue el primero de una larga serie de días insoportablemente calurosos de aquel verano del año dieciséis. Los termómetros digitales que poblaban las esquinas de algunas calles insultaban con cifras absurdas a los pocos valientes que transitaban las callejas de Toledo Leer más…

Montserrat

Le encantaba sentarse a la ribera del río los domingos por la mañana, cuando el día amanecía soleado. Se abandonaba al calor del sol y al silencio coral del rumor del río y los cantos de las aves, al silbo de Céfiro entre las ramas de los sauces y al Leer más…

Por garvidal, hace