Martes

Campanean las doce, en la plaza el aire gélido mueve la arena empolvando a los viandantes y la mañana se transforma en tarde. Los extranjeros, hambrientos, buscan restaurantes donde comer mientras los nativos tomamos un pincho y el café de media mañana, bendito país, al tiempo que, con suficiencia arreglamos Leer más…

El valor.

A porta gayola, desarmado hasta los dientes, con dos cojones como el caballo de Espartero y más moral que el Alcoyano, así se presentó José Luis ante aquella rubia despampanante que ocupaba las miradas de medio bar y la envidia del otro medio. Me acaba usted de abducir, señorita, y Leer más…

La sed.

El silencio como toda respuesta, las miradas desviadas y el tiempo en contra, así era su día a día. Había tenido tiempos mejores, tiempos de nubes y de almendros, dormida con la cabeza sobre sus piernas mientras temía tan siquiera toser por no despertarla, buscando siempre sus manos como un Leer más…