Papel

Tenía la piel demasiado fina para sobrevivir, tan delgada era que incluso la luz la dañaba; por eso prefería vivir en la sombra. Sus pensamientos eran afilados, como una hoja de papel, y cortaban por sus bordes como un escalpelo, derramando su alma con una hemofilia imparable que la vaciaba. Leer más…

Montserrat

Le encantaba sentarse a la ribera del río los domingos por la mañana, cuando el día amanecía soleado. Se abandonaba al calor del sol y al silencio coral del rumor del río y los cantos de las aves, al silbo de Céfiro entre las ramas de los sauces y al Leer más…

Por garvidal, hace

Pedro

La tormenta amenazaba con derrotar la tarde. Desde el escaso balcón que circundaba el bulbo del faro, Pedro soportaba estoico las arremetidas racheadas de la lluvia que, como una bandada de abanicos de agujas, caían sobre él. Si alguien lo hubiera visto allí no habría podido saber si era el Leer más…