Alguien

Hay alguien que me dice calla, no mires, no hables. Es una voz que me insiste, que me frena, ¿pero dónde vas tú con lo que eres?, un ancla, un lastre, una puerta. Alguien vive en mí que no quiere dejarme vivir, que me obliga a bajar la mirada, que me silencia en incómodos momentos y me avergüenza, no te hagas el gracioso, no te hagas el listo, son unas manos que van mondándote la piel para que hasta las miradas te hagan daño, es alguien que me habla con mi voz y me silencia, me humilla, me desprecia. No nació conmigo, lo sé, y a veces duerme. Se creó en los desprecios y las mofas, los insultos y las risas, en los errores y las condenas, y fue creciendo sobre mis hombros hasta hacerse una carga que juega a taparme los ojos. Si me miro me desdibuja, si me escucho me inventa, si me quiero me odia, si me entiendo me confunde, es la sombra que proyecto sobre mis bondades, el abismo en él que habitan mentiras que creí ciertas y que lo hacen más fuerte. Algunas veces, pocas, lo amordazo y la niebla se disipa, pero es temible su furia cuando vuelve, cuando despierta. Habita en mi mirada y galopa en mis sueños trocándolos en pesadillas y es tan yo como yo mismo. Al final del día, agotado, se sienta a mi lado en el sofá y me maldice; luego se queda dormido.

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