¿Dónde está mi dignidad?

Si un elefante mata a un rey (llamémoslo X), es un regicidio, pero si un rey mata a un elefante… ¿es un elefanticidio?, no, es una cacería legal (el dinero lo hace todo legal). Desconozco el número de reyes que quedan en el mundo, pero estoy seguro que va en franco descenso, aunque seguramente es un descenso menos pronunciado que el de elefantes, cuyo número de individuos en el mundo, al igual que el de los reyes, disminuye.

Creanme si les digo que me preocupa más el número de elefantes que el de reyes.

Es que, sinceramente, somos un país de chichinabo. Sólo hay que ver nuestra baraja, sota, caballo y rey, nada que ver con esas barajas francesas en las que hay dama, rey y esa extraña J que vete tu a saber quien es, sin duda algún potentado que medra junto a la pareja real. En cambio aquí, lo que vienen a ser en el mundo de la baraja española, la Reina no pinta nada (y eso que pintan bastos…), ya tiene el rey al lado a un pipiolo en mayas y a un guarda jurado a caballo para su protección, con cargo a los presupuestos generales del estado, por si quiere el hombre irse a hacer algún elefanticidio por ahí.

Lo cierto es que un símil del Rey matando elefantes con Rajoy dando la puntilla a la piel de toro es bastante acertado. Si hacemos cuentas (sin ser demasiado puntillosos, no vayan a creer ustedes que voy al céntimo) a la clase media de este país nos quedan dos telediarios. Y eso que considerarme clase media es darme unas ínfulas quizá excesivas, pero como sigo teniendo trabajo y puedo ir pagando la hipoteca, eso me coloca dentro de los “potentados” de este lugar. Ahora bien, si pensamos un poco (que cosas tiene la crisis):

  • El precio de los carburantes ha subido un 50% en los últimos dos años
  • Vamos a tener que pagar, como poco, un 10% más que hasta ahora del importe de las medicinas que consumamos.
  • Dichas medicinas tienen que ser efectivas, puesto que si faltamos a nuestro puesto de trabajo por enfermedad nos pueden enviar al paro si o si.
  • Las matrículas universitarias van a subir un 66%, en cambio el número de becas va a descender. Por tanto aquel viejo dicho de “el que vale vale y el que no a FP” se va a transformar a “el que tiene tiene y el que no… al paro”.
  • El IRPF que me aplican en la nómina ha subido, al menos 2 puntitos (son más de tres cafés, que diría algún descerebrado dirigente).
  • La factura de la luz de casa (que habrá que calentarse y poder ver un poco la tele para poder tener el nivel cultural medio del país a tono) ha subido un 7%.
  • Mi nómina está congelada… por ahora, ya que probablemente en breve nos bajen los sueldos.
  • Mi casa “vale” un 15% menos, pero tiene que llegar a bajar su valor un 25% para que los mercados se queden tranquilos… ¿donde estaban los mercados cuando la casa subía de precio cada día?, ¡ah, si!, eran los que las construían y vendían infladas de precio.
  • Me están amenazando, cada día, con que los servicios públicos hay que pagarlos… pero vamos a ver, señores… ¿que creen que hago yo con mis impuestos? ¿regalarlos?.
  • El transporte público ha subido un 11%, como poco, mejor no hablar de los metros de Madrid, Barcelona, etc.

En resumen, cada vez ganamos menos (los pocos que ganamos) y todo nos cuesta mucho más caro, para mantener unos servicios públicos que, en manos de nuestros dirigentes (y me da igual el color o la orientación) no son más que sumideros por los que el dinero corre de nuestros bolsillos a los suyos o a los de sus amigos. Esta clase política de medio pelo que tenemos nos ha llevado a una ruina absoluta mientras que ellos, desde sus poltronas, se ríen en nuestra cara.

La opción política, como bien ha quedado demostrado, es nula. Se cambió al gobierno por la ineficacia y la destructiva política errática que aplicó negando una crisis que todo el mundo veía y que luego les explotó en las manos. El nuevo gobierno, henchido e incapaz de darse cuenta de que su victoria, como suele pasar en este país, era en realidad una derrota del contrario, ha llegado como un elefante a una cacharrería… y por si fuera poco el rey ha matado al elefante…

A estas alturas yo diría que sólo nos queda la dignidad de sentirnos españoles… pero sinceramente, ¿qué dignidad?, si vamos a ser la mano de obra barata de Europa (o de China, que jocosa casualidad), si Alemania nos ha invadido de nuevo, sólo que con un ejército de “mercados” que nos hunden día a día en una depresión profunda. Los países del sur de Europa deberíamos rebelarnos contra la política opresora de el insaciable dragón Alemán, debería existir una unión de estados “jodidos” de Europa, con España e Italia a la cabeza, seguidos de Portugal, Grecia, Irlanda, y hacer  una rebelión severa y común contra el monstruo Alemán que nos está, y perdonen la burda expresión, jodiendo a base de bien.

Y de paso, vamos a dar a nuestros políticos el cálido y amable trato que nos están dispensando, vamos a decirles claramente no solo que no nos representan, que ya se han encargado ellos de demostrarlo, si no de hacerles llegar el claro mensaje de que no son invulnerables a la justicia, y que la sociedad, cuando se mantienen una presión tan absolutista y “decretaria” como la que están generando, escapa por la vía más violenta, puesto que una presión excesiva únicamente puede acarrear una explosión terrible.

Nos están llevado a un callejón sin salida, y para poder escapar me temo que la única opción va a ser pasar por encima de ellos. Pisoteados por una manada de elefantes… que curioso.

Quizá por ello el Rey vaya por ahí matando elefantes.

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