Después de Ana

Publicado por garvidal en

Todo era nuevo, todo era distinto después de Ana. Salió a la calle con una sonrisa soñadora y un caminar pausado, el alma calmada y todo el tiempo del mundo para llegar a un trabajo que le robaba la parte de su vida que cedía únicamente para poder vivirla. Se cruzó con los habituales, aquellos desconocidos comunes de cada día a los que uno termina por asignar un nombre e inventar una historia. Se cruzó con Laura, o al menos con la Laura que él había nombrado, que sacaba todas las mañanas a pasear aquel perro diminuto, antipático y hosco que, a buen seguro, había comprado para sus hijos y había terminado cuidando ella. Luego con Ismael, que trabajaba en alguna oficina cercana y que siempre iba de traje. También vio, sentados en la terraza de la cafetería, a Juan y a Puri, que llevaban muchos años casados y tomaban café mirándose el uno al otro sin verse y sin hablarse. Quizá no fuera realmente así, pero a él le gustaba imaginar todas esas vidas y todas esas historias mientras caminaba, aquella mañana, con una sonrisa soñadora y un caminar pausado, después de Ana. Todo era nuevo después de Ana.

Categorías: Microrelato

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