Libre

Publicado por garvidal en

Aquella firma lo separaba de su vida anterior como un cuchillo caliente cortaba la mantequilla. No le tembló la mano al tomar el bolígrafo, ni tampoco dudó un instante al dibujar su compleja rúbrica sobre el papel. Asumía aquel destino como inevitable, como una sentencia firme e inapelable. Nadie hablaba. El silencio solo se subrayaba con el rasgueo de la pluma sobre el documento, que pasaba de mano en mano como si aquella fuera la firma de un armisticio, y quizá lo era, el tratado de paz con su pasado, con su guerra contra el tiempo. Finalmente alguien puso un sello de caucho levemente empapado en tinta azul sobre todas aquellas firmas, como el lacre que daba fe de la solemnidad del contrato, y la tensión se diluyó en los rostros de los presentes. Sonrisas corteses, apretones de mano, esta es su copia y nosotros nos quedamos con esta otra, y el instante decisivo, el punto de inflexión había pasado. No se notaba distinto, pese a que todo lo era, no respiraba mejor aunque bien era cierto que sí se había aligerado el peso sobre su pecho. Quién sabe, quizá tampoco fuera un cambio de tanta magnitud como el que había pensado todos esos días atrás en los que la decisión a tomar no le dejaba dormir. La puerta de cristal del despacho se abrió para él por última vez. Una mirada postrera a aquella gente que, esperaba, no volvería a ver, y con la carpeta bajo el brazo se marchó. Al salir del edificio se percató de que, a partir de ese preciso momento, era por fin libre.

Categorías: Microrelato

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