Batallas

Publicado por garvidal en

No lo vio venir. El golpe fue tan duro que el dolor llegó cuando cesó el zumbido en su cabeza. El oxígeno negó a sus pulmones y el suelo osciló bajo él como un terremoto, como si la existencia tirase de él y lo empujase al mismo tiempo. Lo más fácil habría sido dejarse vencer, la sencilla derrota del ser mundano, el abandono de la esperanza, la rendición del débil. Pero la vida es terca y se abre camino, y en los callejones sin salida nacen las revoluciones. El valor se tiene cuando se pierde, cuando se alcanza el absoluto desprecio a la derrota, cuando no hay nada más que te puedan arrebatar. Ese es el lugar donde se forjan los héroes, dónde las batallas perdidas se revuelven como una ola contra las rocas. Una sonrisa irónica se forjó en su rostro, bajó la mirada hacia el suelo y se sintió libre y preparado para el final. Cuando llegaron los demás reinaba un silencio funesto y nadie quedó en pie para contestar sus preguntas.

Todas las vidas que se pierden de una guerra son la derrota de la razón, la amarga verdad que nos muestra en el espejo de la barbarie, de la codicia y la ambición. Aquellos que envían a otros a luchar sus batallas son el fracaso de nuestra humanidad. Aquellos que luchan son, tan solo, nombres que perderemos en el recuerdo.

Categorías: Microrelato

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