La última llamada

Publicado por garvidal en

El sonido que produjo la rotura del cristal de la ventana fue, tan solo, el preludio. El crujido del cristal dividiéndose, astillándose, era el presagio de la tormenta que se avecinaba. Las nubes, preñadas de grises, boicoteaban la tarde ensombreciendo el infinito de hormigón y cemento que se dibujaba frente a ella. Tenía el alma en vilo y el corazón agitado, era presa de la intensa sensación de que algo malo estaba por venir y, eso, le erizaba el vello de sus brazos, como recorrido por una corriente eléctrica que alcanzaba hasta su nuca. Tomó el teléfono entre sus manos para llamarlo. ¿Para despedirse? Quizá. Si aquella iba a ser su última llamada debía pensar bien si quería que fuera para él. Nunca pensó en tener que hacer una última llamada, nunca se imaginó teniendo que vivir una última despedida. Le quedaba tanto por decir todavía, tenía tanto pendiente por hacer. Las horas perdidas le pesaban ahora como una losa, encontrarse en el tiempo de descuento era vertiginoso y aterrador. Debía pensar rápido, tomar decisiones, asumir que, nada de lo que pudiera hacer o decir, tendría más importancia para el universo que una mota de polvo. Nada quedaría tras ella, al vacío nada le importaría de quién se despidiera o a quién le dijera “te quiero, te quise, te extraño”. Mientras el mundo comenzaba a derrumbarse a su alrededor volvió de nuevo la atención hacia su teléfono, buscó el número en la agenda. Estaba al fondo, abajo, muy abajo, entelarañado, abandonado y solo, o al menos esa fue la impresión que le dio al rescatarlo del olvido.

Pulsó sobre el icono de llamada y se dispuso a abrir su corazón por última vez.Una voz metálica le contestó: “El teléfono al que usted llama se encuentra apagado o fuera de cobertura en este momento. Por favor inténtenlo pasados unos minutos”.

Y el final la engulló.

Categorías: Microrelato

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