Despierto

Despierto,
aterrado por el silencio,
que estalla como la mañana,
despacio.
Náufrago en las sábanas,
huérfano de espacios
compartidos.
El almíbar del ayer
empalagoso y espeso
me trae recuerdos dulces
que duelen,
que hieren,
trocando el despertar
en pesadilla.
Pero despierto.
Y su ausencia estalla
como la mañana
despacio.
Recojo mis pedazos
junto a mis calcetines,
cansados
de pasos que no avanzan
de brazos que no abrazan.
Y el silencio,
cómplice, traidor, burlón,
me susurra su falta,
una mano que no toca
una boca
que no besa, una manta
incapaz de calentar
un alma.
Pero despierto.

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