Frio

Todavía no era temprano cuando volvía a casa, aunque el frío de una helada inminente le hacía apretar el paso. Conforme se alejaba del centro cada vez las calles se encontraban más desiertas hasta llegar un punto que se sentía el único ser vivo, al menos despierto, de aquella ciudad Leer más…

Jueves

Venía con ganas de hablar, se notaba. Aquel hombrecillo, ya entrado en años y con el habla algo repetitiva, se explicaba constantemente. Me compré unos pantalones en el mercadillo y, claro, lo que tienen no probárselos, me vienen pequeños. Es que he engordado un poco, con las fiestas, ya se Leer más…

Año Nuevo

Recibió el año como tantos otros, pero instantes después dejó de pensar en ello.  Nada había cambiado con aquellos dígitos que ahora parecían marcar un nuevo rumbo. Se acostó, como cada día, entre las sábanas frías que sólo él calentaba, se despertó buscando, más allá de las fronteras no escritas Leer más…

Martes

Campanean las doce, en la plaza el aire gélido mueve la arena empolvando a los viandantes y la mañana se transforma en tarde. Los extranjeros, hambrientos, buscan restaurantes donde comer mientras los nativos tomamos un pincho y el café de media mañana, bendito país, al tiempo que, con suficiencia arreglamos Leer más…

El valor.

A porta gayola, desarmado hasta los dientes, con dos cojones como el caballo de Espartero y más moral que el Alcoyano, así se presentó José Luis ante aquella rubia despampanante que ocupaba las miradas de medio bar y la envidia del otro medio. Me acaba usted de abducir, señorita, y Leer más…

La sed.

El silencio como toda respuesta, las miradas desviadas y el tiempo en contra, así era su día a día. Había tenido tiempos mejores, tiempos de nubes y de almendros, dormida con la cabeza sobre sus piernas mientras temía tan siquiera toser por no despertarla, buscando siempre sus manos como un Leer más…

Ceguera

Un día decidió mirar el mundo desde el otro lado del espejo y se vio tal como era. Hasta ese momento tan sólo había visto su reflejo en contadas ocasiones, o se había mirado desde arriba como el titiritero que maneja una marioneta desvencijada, pero ese día se descubrió a Leer más…

Lugares Pequeños.

Los lugares pequeños eran sus preferidos. Las buhardillas, los huecos bajo las escaleras, los coches de dos puertas y los ascensores. Se sentía protegida cuando tenía la espalda pegada a una pared y el resto del mundo frente a ella, cuando nada podía rodearla. Dormía boca arriba y se bañaba Leer más…

Desde el café.

Terminaba a las siete. Recogía con premura sus llaves, su teléfono y sus gafas y se marchaba saludado a los compañeros que, remoloneando para no ser los primeros en marcharse, todavía estaban sentados en sus puestos. Bajaba los tres pisos por la escalera, con el estómago encogido y el corazón Leer más…