El primer verso

El sol arrancaba a tiras la piel de un inverno con hambre de primavera aquella mañana de marzo. La breve helada se rompía en un amanecer brillante, con diamantes sobre las flores de los valientes almendros, esas que siempre nacen demasiado pronto, tal y como lo hacen los sueños y Leer más

La lluvia

En aquel lugar quedaron tan solo las cosas que no pudo arrastrar la lluvia; quedaron las tristezas que se encallan en las grietas del alma, los últimos ecos de los pasos que anticipan las despedidas y el humo del cigarro que se consume como el tiempo sobre un cenicero de Leer más