El primer verso

El sol arrancaba a tiras la piel de un inverno con hambre de primavera aquella mañana de marzo. La breve helada se rompía en un amanecer brillante, con diamantes sobre las flores de los valientes almendros, esas que siempre nacen demasiado pronto, tal y como lo hacen los sueños y Leer más

La lluvia

En aquel lugar quedaron tan solo las cosas que no pudo arrastrar la lluvia; quedaron las tristezas que se encallan en las grietas del alma, los últimos ecos de los pasos que anticipan las despedidas y el humo del cigarro que se consume como el tiempo sobre un cenicero de Leer más

La casa

Cuando cerró la puerta tras de sí supo que nunca volvería a cruzar el umbral de esa casa. Recorrerla vacía era como descoser recuerdos de fantasmas tenues que sobrevivirían a duras penas en los rincones de cada estancia. El neutro silencio que ahora la poblaba acallaba su historia; las paredes, Leer más

El próximo verano

Las últimas sandalias del verano quedaron abandonadas al fondo del armario, junto a los sombreros claros de ala ancha y a los coloridos pareos. Marina Soria las miró con tristeza. Ella también se sentía como las tiras de piel que hasta hace poco abrazaron sus pies y ahora se desparramaban Leer más

Septiembre

Septiembre es la trampa, el cepo herrumbroso que destroza el alma atrapada, que quiebra los huesos que sostenían el verano y transforma en pulpa la falsa sensación de libertad que nos conceden. Septiembre es el abismo imposible de cruzar, la fosa común de las esperanzas estivales que fenecen, la verdad Leer más

Una nueva estrella

Quizá el fuego pudiera, quizá. Las hogueras rompían la noche a lo largo de la playa como una línea infinita de faros cuya luz buscaba atraer al verano hasta la costa. Rodeando cada una de ellas había brujas y magos, duendes y hadas, doncellas y caballeros, de este tiempo y Leer más

Los roedores del tiempo

Vosotros no lo recordaréis, pero aquellos ratones diminutos que surgían de los pequeños huecos entre las paredes se alimentaban del tiempo de las personas. Por las noches, cuando los hombres y las mujeres de aquel mundo caían agotados en sus lechos, los ratones salían de sus madrigueras, de entre los Leer más

Bandera blanca

El corolario de su vida decía que la melancolía era la consecuencia última de una tristeza infinita. Su corazón era un acerico encarnado rebozado de alfileres que palpitaba bruma y sus pulmones alcancías de ahogos, fuelles desgastados que silbaban sollozos. Caminar arrastrando los pies era lo más alto que se Leer más