Papel

Tenía la piel demasiado fina para sobrevivir, tan delgada era que incluso la luz la dañaba; por eso prefería vivir en la sombra. Sus pensamientos eran afilados, como una hoja de papel, y cortaban por sus bordes como un escalpelo, derramando su alma con una hemofilia imparable que la vaciaba. Leer más