El edificio

La única ventana de su cuarto daba a un patio de luces deslucido, lleno de paredes desconchadas y palomas, torcaces y tozudas que, como funambulistas, caminaban por las cornisas y las cuerdas ya vencidas de los tendederos. La mayoría de los balcones que daban a ese patio, antes tribunas de Leer más…