Gachas

Corrían tiempos de nubes y de almendros. Alfredo Viento se resguardaba en su viejo gabán mientras caminaba distraído entre las interminables viñas, de las que todavía colgaba algún racimo astuto que había evitado la vendimia, dejándose acariciar por las pámpanas de las cepas despojadas. El suelo, reseco, llenaba de polvo Leer más

Batallas

El bar estaba relativamente abarrotado, la gente justa para que hubiera ambiente festivo pero sin agobios. La música sonaba a un volumen coherente, no era aquel uno de aquellos sitios en los que todos bailan y cantan a gritos, era un local de reunión y copas, un sitio para hablar, Leer más

Despedidas

Bernardo siempre pensó que las despedidas deberían ser como esos tristes pañuelos agitados en estaciones de tren, al ritmo acelerado de una locomotora de vapor que chirría para arrastrar vagones y pasajeros, mientras estos últimos miran pesarosos con los brazos apoyados en las ventanillas a las personas que dejan atrás. Leer más

Expectativas

Nada más entrar en la tienda comenzó a agobiarse. El pánico le impelía a cruzar de nuevo la puerta andando despacio hacia atrás como si nunca hubiera entrado. Ya lo tenía decidido cuando, frente a él, de repente, apareció un trajeado vendedor de sonrisa radiante y, tomándolo de la mano Leer más

Ceguera

Es posible que aquella tarde también muriera un poco. Es probable que desde que uno nace no deje de morir, y que la vida se consuma en despedidas y se alimente con los besos. Cada despedida es morir. Un poco. Aunque algunas despedidas matan más que otras, algunas despedidas te Leer más

Tardes de invierno

 El frío parecía pesarle tanto como las cadenas que ataban su alma a su pasado, eslabones que se hundían en sus recuerdos para sacar a la luz brillos de tristezas que creía oscurecidas por el sol del nuevo amanecer que se le presentaba como preludio de una primavera cercana y Leer más

Tango

El quebrado llanto de una acordeón voceaba un tango en la plaza del salvador, fluyendo desde un callejón adormecido que daba franco paso a la plaza del Teatro, lleno de historias amargas, como la voz misma rasgada en tango de aquella mañana calurosa de Junio, blanca como las velas de Leer más

Sonriendo

Verónica camina despacio. Siempre lo hace. Le gusta ver como el suelo pasa bajo sus pies, como si el mundo entero girara bajo ella. A Verónica le gusta pensar que el mundo participa de todos los pasos de la gente que camina sobre él, y que, finalmente, gira empujado por Leer más

La Culpa

A Sara le pesaban las mañanas como pesan las penas en el alma, como se lastran las anclas de la culpa al fondo del mar del abandono, se sentía como una goleta de rajadas velas que no podía salir del puerto más oscuro, de la noche eterna de sus penas, Leer más