Vela de armas

Veló armas toda la noche, arrugada en aquel sillón sobre el que era imposible descansar y, con el amanecer, llegó el miedo. Los pasillos de los hospitales, en los que durante la madrugada solo habitan los fantasmas que peregrinan entre la vida y la muerte, comenzaron a arder con el Leer más…

Los tres gatos

Heredó tres gatos y un llavero lleno de llaves que no abrían ninguna puerta. A los gatos los llamó Athos, Porthos y Aramis. Eran viejos y ariscos, pero a ella le gustaba verlos caminar en el silencio elegante en el que caminan los felinos y arrebujarse, cuando ellos querían, a Leer más…

La niña

Aunque caminara sobre senderos de sal con heridas en los pies, nada volvería a dolerle tanto como dejar a su bebé en aquella puerta, esa que no volvería a cruzar. La había llevado dentro durante nueve meses y siempre la había sentido como un polizón, un intruso no deseado, un Leer más…

Desenfocada

Una mañana, una de esas mañanas que parecen ser como cualquier otra, Silvia se levantó desenfocada. Al principió pensó que tan solo era porque no se había puesto sus gafas, hasta que cayó en la cuenta de que ¡ella nunca había llevado gafas! Además, el resto del mundo le aparecía Leer más…

Año nuevo

Los días se alargan despacio, con ese sol de invierno de luz tenue pero intenso en las apoteosis de sus atardeceres. Las heladas patinan en el filo de la navaja que corta la noche en mañana, en esa hora que cruza a los madrugadores con los insomnes en los torneos Leer más…

Remiendos

Se le partió el alma en dos, como tela cortada con tijeras de modista, dividida como mantequilla acariciada por un cuchillo caliente. No había visto las líneas de tiza que marcaban el corte. Nadie las ve, son el plano de nuestras tristezas, las marcas que indican por dónde la vida Leer más…