La belleza de los susurros
La decisión estaba tomada de antemano. Silvia se dio cuenta de que su vida era una margarita con un solo pétalo, una carretera de sentido único sin cruces ni desvíos. Dejó la pluma, seca y muerta, sobre la mesa, cerró el cuaderno con la misma ceremonia que si se hubiera Leer más









