Hoteles de invierno

Ella era como un hotel de temporada, con inviernos largos y vacíos. Su voz era el eco de los pasillos enmoquetados, interiores, oscuros. Sus ojos parpadeaban como el cartel que tildaba sobre la marquesina de la puerta. Era el tiempo que media entre estaciones de paso, la calma de la Leer más

Humildes

La valentía de sobrevivir era la única que podían permitirse. Para el resto tan solo agachar la cabeza y aplacar su furia. La vida era eso, llegar a la cama sin demasiados daños, sin heridas incurables o pérdidas irreparables. Eso les habían enseñado desde pequeños, desde que los señalaron con Leer más

Consuelo

Caminaba a un paso de su madre, llorando desconsoladamente. Ella lo seguía con paso rápido, intentando alcanzar al pequeño que corría como una exhalación mientras lloraba. Pensó en lo veloces que son los niños, con esas piernas pequeñas, con esos pasos dubitativos, que corren sin mirar muy bien dónde van, Leer más

A ese lugar oscuro

Se lo contó una tarde en la que habían bebido lo necesario para que los secretos se transformaran en confidencias y menos de lo preciso para que fueran confesiones. Se lo dijo con la naturalidad de un niño, sin filtros, como si aquella charla apacible en la que las vocales Leer más

La primera niebla

La primera niebla de otoño los sorprendió, todavía con los ojos llenos de verano. Las hojas de los árboles y los primeros edredones cayeron sobre calles y camas, se pintó el atardecer los labios de naranjas y rojos y comenzaron los sofás a pedir tregua bajo las mantas que escaparon Leer más

Y piensa…

Se desperezaba como los gatos los sábados en la mañana, justo antes de perpetrar el ataque a un despertar lleno de brillos de invierno. El frío momentáneo que se colaba al abrir las ventanas terminaba de despejarle los ojos, contrastando con la cálida acogida de la madera del suelo a Leer más

Los fantasmas

El sótano está poblado por fantasmas, aquellos que no supieron vivir fuera y, todavía en la muerte, vagan por los pasillos de la empresa con expedientes, ya marchitos, bajo sus tenues brazos translucidos. A la hora del café se acumulan, tenebrosos, junto a la máquina, intentando introducir fantasmales monedas en Leer más