Esteban
Escribir para Esteban era cómo hablar al oído de una estatua, cómo garabatear versos en la arena de la playa, fugaz, inútil, estéril. Para él, narrar era cómo esperar al eco mudo de la llanura, al brillo escaso de la Leer más
Escribir para Esteban era cómo hablar al oído de una estatua, cómo garabatear versos en la arena de la playa, fugaz, inútil, estéril. Para él, narrar era cómo esperar al eco mudo de la llanura, al brillo escaso de la Leer más
Me preguntó qué quería de regalo y yo le contesté:—Una cometa, me gustaría que me regalaras una cometa.Y, entonces, me miró, con esa mirada curiosa impregnada con la media sonrisa que enmarcaba su incredulidad a mi respuesta, esa duda que Leer más
En la jaula de sus costillas contenía un universo entero, un corazón que orbitaba en pálpitos alrededor de un alma cálida, cometas que ascendían en suspiros hacia su boca y estrellas rutilantes que calentaban el aire de sus pulmones. Bailaba Leer más
La primera frase fue cómo una lanza temblorosa arrojada al aire con los ojos cerrados, cómo un arpón sin ballena a la que aferrarse. Pero, aun así, el anzuelo volvió con una nota prendida, con la respuesta inesperada del otro Leer más
Hay personas de paso en las que nadie habita, personas a la orilla de la carretera, en los cruces de caminos, de amores itinerantes sobre sábanas de raso frío. Hay canciones sin letra que solo se tararean, silbidos que solo Leer más
A veces pensaba que su vida no era más que un baile de máscaras en el que siempre le tocaba danzar con la misma persona, vestido de otro modo, bajo otro antifaz, pero, una y otra vez, al descubrir su Leer más
Me regala un caramelo de miel con limón cada vez que viene a mi puesto. «Me lo recetó el médico en comisaría, y me va fenomenal para la garganta» me cuenta siempre, como si cada ocasión fuese la primera, con Leer más
Tenía el verano como única bandera, la sal del mar como aderezo de sus mañanas y la brisa como peine de sus cabellos. La arena calzaba sus pies entre la espuma ávida de tocar su piel cuando paseaba por la Leer más
En la Posada de la Sangre de Toledo, las gentes que la habitaban, como suspiros, compartían chinches, camastros y sueños. Transeúntes livianos, que daban con sus huesos molidos de caminos y Mancha en las desvencijadas sillas del patio, recibiendo posada Leer más
Siempre iba vestida con una nota dulce en la mirada, un Sí bemol o un Fa sostenido según el día. Alternaba el color de su voz, poniendo siempre el de temporada con algún toque de ocre, que combinaba con todo, Leer más